Tratamiento del cáncer de próstata
Para elegir la opción terapéutica más adecuada para tratar el cáncer de próstata, se tienen en cuenta tres factores principalmente, el estadio en el que se encuentra el cáncer, la edad del paciente y su estado de salud.
En estadio I, el cáncer es pequeño, está muy localizado en la próstata y con bajos niveles de PSA. En esta etapa, el cáncer crece muy lentamente, y puede no causar ningún síntoma.
Para los hombres de edad avanzada asintomáticos, o para aquellos que tienen otro problema médico más grave, se contempla la vigilancia activa. Se observa minuciosamente el tumor, controlando su crecimiento, y los síntomas posibles. A estos pacientes no se les administra ningún tipo de tratamiento curativo, hasta que aparecen síntomas. También se les puede administrar algún tipo de tratamiento paliativo para mejorar la calidad de vida de estos pacientes.
Si el hombre es joven, y disfruta de un estado de salud relativamente bueno, pueden optar por la vigilancia activa, como en el caso anterior, o bien por la radioterapia, o por la cirugía, llamada prostatectomía radical, que consiste en la extracción de la próstata, junto con tejido circundante a ella. Para realizar la extracción, se realiza una incisión retropúbica, perineal, o bien por laparoscopia.
En el estadio II, el cáncer sigue localizado en la glándula prostática, pero tiene mayor tamaño, crece más rápido y tiene niveles de PSA más altas.
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| Criocirugía |
Para hombres más jóvenes, se contempla, además de la cirugía, la radioterapia y la braquiterapia, que pueden administrarse solas, o combinadas. Además. Existen otras opciones terapéuticas que todavía se está probando su efectividad, pero que podrían ser muy efectivas en estos casos: la criocirugía (destrucción de las células cancerosas mediante la aplicación de frío), y la radioterapia con haz de protones.
En el estadio III, el cáncer ya se ha propagado fuera de la próstata, pero no afectaron ni a vejiga ni a recto. En este caso, se contemplan la radiación externa combinada con la terapia hormonal y la radiación externa combinada con la braquiterapia. En casos específicos, se puede realizar una prostatectomía radical, con extirpación de los ganglios linfáticos de la pelvis.
En el estadio IV, el cáncer afecta a estructuras adyacentes, como la vejiga o el recto, y a órganos distantes, como los huesos. La mayoría de los casos de cáncer en esta etapa no se pueden curar, por lo que los tratamientos son principalmente paliativos, destinados a mejorar la calidad de vida del paciente, e intentar controlar el cáncer el máximo tiempo posible. Las opciones contempladas, con la terapia hormonal, la quimioterapia, la radioterapia, la cirugía (para aliviar síntomas como la obstrucción urinaria) y la vigilancia activa.



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