ILEOSTOMÍAS
Las ileostomías, a diferencia de las colostomías que hemos explicado anteriormente, son una comunicación del intestino delgado con el exterior. Además, existe otra característica que va a facilitar su manejo y es que su localización es siempre la misma. Es decir, la ileostomía se realizará siempre a la altura del íleon (porción terminal del intestino delgado); por lo que el estoma quedará situado en el borde inferior derecho del abdomen o fosa ilíaca derecha.
De la misma forma que la colostomía, la ileostomía podrá ser temporal o permanente dependiendo de las características del tumor. Como ya mencionamos, la colostomía guardaba relación directa con el cáncer colorrectal y la ileostomía también estará condicionada por esta patología.
Es decir, el paciente llevará una ileostomía temporal cuando haya sido necesaria la extirpación del colon, pero se haya podido conversar el recto. De esta forma, el paciente utilizará unos dispositivos similares a los de las colostomías hasta que el cirujano considere necesario. Una vez haya transcurrido ese tiempo, se someterá a una cirugía que unirá el intestino delgado con el recto, que actuará nuevamente como estructura de evacuación.
En el caso de que haya sido necesaria la extirpación del colon y del recto, el paciente tendrá que utilizar el estoma como nueva vía de evacuación y, por lo tanto; acostumbrarse a la utilización de los dispositivos en su vida diaria.
No obstante, existe una pequeña característica que el paciente debe tener en cuenta si tiene que lidiar con una ileostomía. Al intestino delgado se vierte la bilis que segrega la vesícula biliar, una sustancia corrosiva con la que el paciente tiene que tener especial cuidado para que no toque a la piel. Esta circunstancia no ocurría con las colostomías.
Aquí tenemos un cuadro comparativo que nos resume de forma visual las principales diferencias entre la ileostomía y colostomía:
Es común, que en los primeros momentos en los que la persona aún no se ha adaptado a su nueva condición; se produzcan pequeñas fugas por una incorrecta colocación de los dispositivos. En el caso de las colostomías, estas fugas no son preocupantes pero, en el caso de las ileostomías, van a provocar quemaduras en la piel periestomal de la persona. Por ello, hay que tener especial cuidado en la colocación de los dispositivos para evitar complicaciones. Con el objetivo de evitarlas, invitamos a aquellos lectores que se encuentren en esta situación a que visiten el siguiente enlace acerca de los cuidados de las ileostomías:




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