"El tabaquismo es la principal causa de muerte evitable en el mundo."




Este titular corresponde a una noticia que ha salido recientemente en el Faro de Vigo el pasado 24 de noviembre. Tal como indica el título de la noticia, se ha demostrado que el consumo de tabaco se consolida como la principal causa de muerte evitable en el mundo. 

Por esto y dado su relación directa con el cáncer de pulmón; esta entrada estará dedicada en su totalidad al tabaquismo. El objetivo es intentar evitar que los lectores de este texto comiencen a fumar y, en aquellos que ya han comenzado; que opten por dejar de hacerlo. 

En lo referente a la prevención, creemos que es fundamental tener la información suficiente acerca del tabaco y sus consecuencias. Quizás, la mayor parte de la población no es consciente de la de elementos nocivos que contiene un único cigarro; así como tampoco conoce las posibles consecuencias.


Un cigarro contiene más de 4000 sustancias químicas, de las cuales alrededor de 400 son cancerígenas. Los principales componentes nocivos son el alquitrán, el monóxido de carbono y la nicotina (aunque existen muchos otros que pueden encontrar en el siguiente enlace: http://www.doctorcidon.com/composicion-tabaco.html). Concretamente esta última, será el factor fundamental que dificulte que, una vez iniciado el consumo de tabaco; los fumadores tengan tantos problemas para dejar dicho hábito. 

La nicotina es un componente o una droga tan adictiva o más que la cocaína o la heroína. Una vez la persona ha comenzado a fumar de manera habitual; nuestro sistema nervioso y nuestro cerebro está acostumbrado a tomar una cantidad diaria de nicotina. Cuando la persona decide dejar de fumar, esta cantidad a la que nuestro organismo se había acostumbrado disminuye; produciendo una serie de reacciones o trastornos que se asocian con la dependencia y el síndrome de abstinencia. 

La OMS (Organización Mundial de la Salud), ha establecido una serie de características que deberían estar a disposición de cualquier persona que decida dejar de fumar. Tratando de instaurar lo siguiente: 

1. Incorporación de un asesoramiento para abandonar este hábito en los servicios de atención primaria de una manera sistemática.

2. Servicios de atención telefónica de fácil acceso y gratuitos (conocidos como líneas para dejar de fumar, en aquellos momentos más críticos del proceso)

3. Acceso a medicamentos gratuitos o de bajo coste para dejar de fumar



Estas serían las últimas directrices expuestas por la OMS para colaborar con toda la población en la lucha contra el tabaquismo. No obstante, numerosos investigadores afirman que España se ha quedado un poco estancada en esta lucha. Siendo su última medida adoptada, la Ley 42/2010, del 30 de diciembre de 2010, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco. La modificación más relevante de la misma era la prohibición de fumar en cualquier espacio de uso colectivo, local abierto al público; que no estuviese al aire libre. Con la única excepción de centros penitenciarios y psiquiátricos y en determinadas zonas de los centros residenciales de mayores. 

Por lo tanto, aunque a nivel institucional se pueda llegar a carecer de las ayudas necesarias; es cierto que debe ser la persona la principal partícipe en dicho proceso. Teniendo esto en cuenta queremos mencionar una serie de hábitos de vida que contribuyen a facilitar el proceso de dejar de fumar: 

· Ejercicio físico. El ejercicio será un factor fundamental durante el proceso, ya que trabaja los sistemas circulatorio y respiratorio. Así como también colabora con la reducción de los síntomas del síndrome de abstinencia, reduciendo la sensación de estrés y ansiedad. 

· Hidratación. La hidratación ayudará a eliminar las sustancias tóxicas que el tabaco ha depositado en nuestro organismo a través del sudor y de la orina. 

· Alimentación. La alimentación también va a jugar un papel fundamental en este proceso. El consumo de tabaco va a generar una mucosidad que va a dificultar en gran parte el proceso respiratorio. Por ello, debemos reducir (al menos en el inicio del proceso) aquellos alimentos que contribuyen con dicha mucosidad; como son todos los lácteos, las carnes rojas y las grasas. Tratando de consumir aquellos alimentos que tienen el efecto contrario, como pueden ser el ajo, la piña, las manzanas o aquellos alimentos que contienen clorofila (pueden obtener más información acerca de estos alimentos en: http://ocio.farodevigo.es/gastronomia/noticias/nws-590047-los-mejores-alimentos-dejar-fumar-engordar.html



Por último y con intención de motivar a las personas que han empezado a dejar de fumar o a aquellas que quieren hacerlo; vamos a invitar a todos los lectores a que visiten el siguiente enlace dónde se mencionan todos los efectos beneficiosos que tiene el dejar de fumar tanto a corto como a largo plazo: http://www.who.int/tobacco/quitting/benefits/es/

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