Diagnóstico del cáncer de colon
El cáncer de colon es el tipo de cáncer con más incidencia en países desarrollados, y es una de las principales causas de mortalidad. La clave para combatir este cáncer radica en el diagnóstico precoz, ya que la mayoría de los tumores colorrectales detectados, son erradicados con eficacia.
Las pruebas más utilizadas para detectar el cáncer de colon son la sigmoidoscopia flexible, la colonoscopia, el enema de bario de doble contraste, la prueba de guayacol y la prueba inmunohistoquímica
La colonoscopia y la sigmoidoscopia flexible son pruebas invasivas, que conllevan cierto grado de dolor para el paciente. Consisten en la visión del recto y colon mediante un tubo delgado y flexible que tiene una luz y una pequeña cámara en el extremo, del grosor de un dedo, que se introduce por el ano. La diferencia es que la colonoscopia es una prueba más completa, que permite obtener mejores imágenes. Mediante estas pruebas se pueden detectar y extirpar pólipos presentes en las paredes de colon y recto.
El enema de bario de doble contraste, es un tipo de radiografía. En ella se introduce sulfato de bario y aire en el colon y recto. Esto permite delinear revestimiento interior, y poder detectar áreas anormales en la radiografía. Cuando se observan indicios de cáncer, es necesario realizar una colonoscopia.
La prueba de guayacol es la técnica no invasiva más utilizada y permite detectar sangre presente en las heces. Los vasos sanguíneos de los pólipos o tumores son, a menudo, frágiles, por lo que se suelen lesionar durante la excreción de las heces. Esta prueba detecta la actividad peróxida del componente hemo de la sangre, mediante una reacción química. Sin embargo, esta prueba aporta muchos falsos-positivos y falsos negativos, ya que la sangre presente en heces puede deberse a múltiples causas. Por ejemplo, pueden deberse a otras enfermedades del aparato digestivo, a varices esofágicas, hemorroides, o úlceras. Ciertos alimentos, como las carnes rojas y muchas frutas y verduras (tomate, brócoli, rábano, etc.) que contienen actividad peroxidasa pueden influir en los resultados. También puede aparecer cáncer colorrectal no sangrante, para el que esta prueba no es efectiva. Debido a la naturaleza intermitente del sangrado, la prueba de guayacol debe realizarse en múltiples tiempos y ocasiones.
Por último, la prueba inmunohistoquímica consiste en detectar la proteína globina de la hemoglobina utilizando anticuerpos monoclonales o policlonales. Para esta prueba, se debe de tomar una muestra de la superficie fecal mediante un cepillado sobre las heces, y luego depositarla sobre la tarjeta de prueba. A diferencia de la prueba de guayacol, esta no es reactiva con la hemoglobina no humana, o con alimentos que contienen actividad peroxidasa, por lo que es más efectiva. Además, solo detecta la hemoglobina humana del tracto digestivo inferior, no del superior.


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