CÁNCER COLORRECTAL

Es el cáncer que tiene mayor frecuencia después del cáncer de pulmón y mama de localización específica.  

Se origina en el colon o el recto, empieza con un crecimiento denominado pólipo en sus paredes internas. No todos los pólipos se transforman en cáncer, únicamente depende del tipo que sea; los dos tipos principales son:

  • Pólipos adenomatosos (adenomas): algunas veces se convierten en cáncer, por este motivo, se llaman afecciones precancerosas.
  • Pólipos inflamatorios y pólipos hiperplásicos: aparecen con mayor frecuencia, por norma general, no son precancerosos.

Existen otras características que pueden elevar las posibilidades de la aparición de cáncer; el tamaño del pólipo (mayor 1 cm), el número localizado (más de dos), y si hay presencia de displasia después de su extirpación.

La displasia, considerada otra afección precancerosa, es una zona del pólipo o del revestimiento del colon o del recto, que presenta células con un aspecto anormal, pero sin poseer la apariencia de células cancerosas verdaderas.

El cáncer colorrectal presenta un aspecto ulcerativo y polipoide, y se propaga por infiltración sobre la pared del colon, a través de los nódulos linfáticos regionales y en dirección al hígado mediante las tributarias del sistema de la vena porta hepática.

El 98% son adenocarcinomas, y se distribuyen de la siguiente manera; en ciego-colon ascendente presenta un 25 %, otro 25 % en colon sigmoide y un 48 % en otras localizaciones.

Es muy habitual en personas entre los 60-70 años, con una incidencia del 20% superior en varones y su prevalencia más elevada se localiza en Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Dinamarca. 

Por otra parte, es muy importante tener en cuenta los factores de riesgo más comunes relacionados con este tipo de enfermedad, como son la herencia, una dieta rica en grasas, la edad avanzada, la enfermedad intestinal inflamatoria y también los pólipos.

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